iCentro de Arte Moderna Gulbenkian (CAM)Avenidas Novas
Comisariada por Mathieu Copeland, la exposición convierte dieciséis sueños en canciones que suenan junto a mandalas en evolución en Engawa Space: una exposición sin pantallas, vivida a través del sonido y el espacio.
Puedes tumbarte. El suelo de Engawa Space está cubierto de moqueta, y el compositor FM Einheit propuso a DN que se estirara en el suelo o siguiera el sonido mientras recorre la sala. Llega desde 54 altavoces suspendidos del techo; se escucha con la mirada puesta en el jardín Gulbenkian.
Casi no hay nada que ver. Dieciséis artistas, entre ellos Apichatpong Weerasethakul, Lee Ranaldo y Gabriel Abrantes, escribieron cada uno un sueño, real, inventado o pesadilla, y Einheit convirtió cada uno en una canción; algunas las interpreta el Coro Gulbenkian. Cada canción se desplaza por los altavoces siguiendo un patrón de mandala creado por uno de seis artistas, entre ellos Almada Negreiros. Quien haya tenido que escuchar a un amigo contar el sueño de la noche anterior entenderá que aquí, al menos, viene acompañado de un coro.
El ciclo completo dura tres horas: puedes pasar un rato o quedarte. La entrada está incluida en la de las exposiciones temporales, de 6 € (10 € con la colección del CAM); es gratuita los domingos a partir de las 14:00 y para menores de 18 años. El CAM cierra los martes.
El Engawa Space, con el suelo enmoquetado, tiene 54 altavoces en el techo y casi nada que ver. Dieciséis artistas, entre ellos Apichatpong Weerasethakul, escribieron un sueño; FM Einheit convirtió cada uno en una canción. Le dijo a DN que se tumbara en el suelo y escuchara.
Los 54 altavoces del techo
Mira hacia arriba: decenas de altavoces cuelgan sobre la sala vacía y cada canción viaja entre ellos siguiendo un patrón distinto, con forma de mandala; el sonido está en constante movimiento.
Las ventanas al jardín
Mira hacia fuera mientras escuchas: las ventanas de la sala dan al jardín Gulbenkian, y Einheit señaló esta vista como el entorno en el que quería que se escucharan estas canciones.
Los sueños del Coro Gulbenkian
Presta atención al coro: algunas de las dieciséis canciones están interpretadas por sus voces, grabadas en directo en el anfiteatro al aire libre y el Gran Auditorio de la Fundación.
Buscas algo que mirar: la sala está vacía, salvo por los altavoces y el sonido.
La entrada es gratuita para menores de 18 años. El suelo enmoquetado invita a tumbarse, aunque toda la exposición gira en torno al sonido: no hay nada que tocar ni pulsar.