iLiljevalchs konsthall · Djurgården
La mayor exposición de Ylva Snöfrid hasta la fecha: una obra de arte total compuesta por 400 pinturas, dibujos, objetos y muebles pintados, distribuidos en trece salas, una por cada musa o elemento.
A la entrada te entregan una baraja de cartas de estilo tarot, cada una con un ritual. En la sala 12, dedicada al aire, una carta te invita a tumbarte en el suelo, cerrar los ojos y «sentir los átomos». En otra sala, un vigilante te ayuda y saca una máscara de un armario.
Snöfrid ha trasladado aquí su casa: unas 400 pinturas, miles de dibujos y grabados, y muebles cubiertos de pintura al óleo, repartidos por trece salas, una por cada musa o elemento. Los sofás de la sala 1 están hechos con sus pinturas. El suelo de la última sala es The Dream Rite, un nuevo conjunto de pinturas sobre el que puedes caminar y bailar.
Al crítico de Kunstkritikk las primeras horas se le hicieron claustrofóbicas: cada estante, sofá y cama era una obra de arte. Hasta que empezó a seguir las cartas: «¡qué liberación!». Consiguió completar siete de los 33 rituales. La entrada cuesta 165 coronas suecas; es gratuita para menores de 18 años y para todo el mundo los lunes. Los martes y jueves el horario se prolonga hasta las 20:00. La sala permanecerá cerrada el 12 y el 13 de octubre.
La sala de la artista (sala 1)
Busca autorretratos de bocas abiertas y llenas de dientes, dos retratos de un burro y sofás hechos con pinturas de Snöfrid, junto a mesas en las que han dibujado sus hijos.
La sala del aire (sala 12)
Túmbate en el suelo, junto a un rectángulo azul marino enmarcado por campos verdeazulados, y un lienzo azul cielo pálido colgado cerca del suelo, con un gran punto negro que parece resquebrajarse.
El ritual de la máscara
Un vigilante te entrega una máscara del armario de las máscaras; a través de ella contemplas bodegones de amapolas, cánulas y dientes caninos.
The Dream Rite (sala 13)
Un nuevo conjunto de pinturas ocupa todo el suelo de la última sala; los visitantes pueden pisarlo y bailar sobre él.
Prefieres mantener cierta distancia con el arte: las cartas te invitan a sentarte, tumbarte y ponerte una máscara.
La entrada es gratuita para menores de 18 años; la sala cuenta con acceso para carritos y ascensores entre las plantas. Entre los rituales de las cartas hay dibujar, pintar y descansar en una cama.