iSwedish History Museum (Historiska museet) · Östermalm
Vitrina en el vestíbulo de entrada con hallazgos recientes de excavaciones; actualmente, objetos procedentes de un cementerio de la época vikinga en Sylta, cerca de Köping, Västmanland.
Una de las campanillas de hierro de esta vitrina todavía funciona. Tras la excavación de 2021 en Sylta, a las afueras de Köping, los arqueólogos oyeron cómo sonaba por primera vez en unos 1.000 años. Campanillas como esta permitían oír la llegada de un jinete o de un trineo sobre la nieve.
La vitrina está en el vestíbulo de entrada y reúne una selección de más de 500 piezas de hierro de arreos para caballos. Se encontraron caballos en 24 de las 51 tumbas del cementerio; fueron incinerados con sus arreos: bocados, hebillas, espuelas y una cadena de tiro de un caballo de trineo. Al acercarse, se repiten los colgantes de tres puntas: un estilo propio de Sylta que, según el folleto del museo, era «toda una declaración de moda para los caballos».
Es una sola vitrina, así que puede verla al entrar. Los arqueólogos que dirigieron la excavación indican que no hace falta entrada. Descargue antes el folleto en inglés desde la página del museo: describe cada objeto según el número de tumba e incluye dibujos de un jinete y de un caballo de trineo con todo su equipo.
Las campanillas
Fíjese en las pequeñas campanillas redondas de hierro, hechas al doblar una lámina alrededor de una bolita: se encontraron 59 en diez tumbas y avisaban a quienes caminaban de que se acercaba un caballo o un trineo.
Los colgantes de tres puntas
Fíjese en los colgantes de tres puntas que pendían del arnés: son característicos de Sylta y forman parte de un estilo ecuestre local sin paralelos claros de la época.
Dos bocados, dos tamaños de caballo
Los bocados articulados de las tumbas 616 y 621 miden 143 y 112 milímetros; por eso los arqueólogos deducen que los caballos pertenecían a categorías de tamaño distintas.
Los pasadores de correa en forma de cruz
Dos pequeñas cruces de hierro de la tumba 611, sin equivalente entre los demás hallazgos de la Edad del Hierro. Los arqueólogos las llaman pasadores de correa, aunque reconocen que son difíciles de interpretar.
El caballo de la tumba 617
Huesos incinerados de un caballo enterrado junto a su dueño y a varios otros animales, entre ellos un azor.
Busca una exposición completa: esto es una sola vitrina en el vestíbulo de entrada.