iMuseo Reina SofíaAtocha
Una reconstrucción a escala real de la instalación inmersiva creada en 1965 por Marta Minujín y Rubén Santantonín, acompañada de un recorrido por los happenings y las acciones participativas de Minujín entre 1963 y 1985.
Avance: escrito antes de la inauguración
Once salas te llevan de una calle iluminada con neones a un pantano, pasando por una habitación que huele intensamente a pollo frito. En una, un matrimonio lee el periódico en la cama. En otra, un salón de belleza, puedes elegir entre maquillarte o recibir un masaje rápido. Así es La Menesunda, creada en 1965 por Marta Minujín y Rubén Santantonín.
La versión de Madrid es una reconstrucción que el Museo Moderno de Buenos Aires realizó en 2015 a partir de fotografías, películas y material de archivo, en consulta con Minujín. «Menesunda» es una palabra del lunfardo argentino que significa caos. Junto a la instalación, una sección documental reúne sus happenings, performances y acciones participativas de 1963 a 1985 en fotografías, dibujos y material de archivo. Está en la planta 0 del Nouvel Building.
Una calle de neón y una habitación que huele a pollo frito también describen bastante bien la Gran Vía a las dos de la madrugada; aquí, sin embargo, es de día y puedes retocarte el maquillaje.
Las entradas cuestan 12 €, y el acceso es gratuito de lunes a sábado, de 19:00 a 21:00. La exposición abre el 18 de noviembre.
Once salas recorren un trayecto que va de una calle iluminada con neones a un pantano, pasando por una sala que huele a pollo frito y por un salón de belleza instalado en la cabeza de una mujer gigante, donde te maquillan. La instalación reconstruye el laberinto que Minujín creó en Buenos Aires en 1965.
La calle iluminada con neones
El primer tramo del laberinto es una calle iluminada con neones que evoca Buenos Aires.
La habitación del pollo frito
El material de prensa describe una de las habitaciones como un espacio que huele intensamente a pollo frito: el olor te llega antes que la imagen.
El dormitorio
Mientras atraviesas la sala, un matrimonio está sentado en la cama leyendo el periódico.
El salón de belleza
Está dentro de una cabeza gigantesca de mujer. Los visitantes pueden maquillarse o elegir un masaje rápido.
La sala de confeti y espejos
Tu presencia activa una corriente de aire que hace volar el confeti entre las paredes espejadas.
Los menores de 18 años entran siempre gratis si presentan un documento de identidad en taquilla.