iLa Biennale di Venezia (Giardini & Arsenale) · Castello
Los grandes cuadros de Lubaina Himid, compuestos por varios paneles, muestran a arquitectos, constructores de barcos y sastres debatiendo si marcharse o quedarse. Exploran el sentimiento de pertenencia y la posibilidad de crear un hogar en un lugar nuevo.
Al entrar, dos mujeres discuten en Architects. Una, con una crinolina inmensa, sostiene la maqueta cilíndrica de un edificio. La otra, con un traje de carnaval adornado con flecos, ofrece otra sobre ruedas, lista para partir. Quedarse o marcharse: esa pregunta atraviesa los cinco cuadros de Lubaina Himid, compuestos por varios paneles.
Al lado, 26 preguntas recorren la pared, desde «¿Quieres volver al lugar de antes?» hasta «¿Pueden posarse aquí las moscas?». Sastres, Chefs, constructores de barcos y jardineros ocupan las demás salas. La banda sonora de Magda Stawarska, con gaviotas y aparejos que golpean, da paso al zumbido de las moscas. En una pared hay 21 remos desparejados, pintados con flores, pájaros y talismanes: en una ciudad donde los remos aún tienen un trabajo diario, estos se han jubilado.
La crítica está dividida. Eddy Frankel, de The Guardian, consideró que Himid ya había desarrollado mejor esta idea, aunque reconoció la ansiedad que recorre las salas. The Independent la describió como «generosamente inclusiva». La muestra está en los Giardini y se incluye en la entrada general de la Bienal, de 30 €, de martes a domingo, de 10:00 a 18:00, hasta el 22 de noviembre.
La pared de los 21 remos
Busca 21 remos encontrados, todos distintos, alineados a lo largo de una pared. Cada uno está pintado por encima con flores, pájaros, talismanes o formas geométricas.
Jardineros y el cactus
En paneles contiguos, un jardinero riega demasiado un cactus mientras otro lo pincha con una azada, bajo ilustraciones botánicas ampliadas hasta alcanzar una escala gigantesca.
Hombre en un cajón de cuerdas
Cerca de Boatbuilders, el rostro de un joven mira desde el fondo de un cajón que sobresale de la pared de la galería, vuelto hacia la laguna.
Chefs ante el mostrador flotante
Dos figuras están una junto a la otra ante una encimera que parece flotar sobre un fondo de rosa y turquesa que se derraman, con zonas del lienzo dejadas deliberadamente sin pintar.
Sastres entre flores de estampado de cera
En los paneles se despliegan enormes flores estilizadas inspiradas en las telas africanas de estampado de cera. Junto a la ropa contemporánea aparece una levita del siglo XVIII.
Conoces bien la obra anterior de Himid: el crítico de The Guardian consideró que ya había desarrollado mejor esta idea.
Los niños de hasta 6 años entran gratis en la Bienal; el pabellón está incluido en la entrada general.