iDOX Centre for Contemporary ArtHolešovice
Exposición colectiva de unos 50 artistas de Europa Central que examina las representaciones del cuerpo masculino y la masculinidad moderna, comisariada por Vratislav Maňák.
Uno de los cuadros muestra un par de piernas con calcetines deportivos blancos, obra de Juraj Toman. El comisario y escritor Vratislav Maňák dice que funciona en dos niveles: como fragmento de un cuerpo masculino y, visto desde su propia mirada gay, como fetiche, ya que los calcetines deportivos son un elemento habitual de la cultura fetichista gay.
El recorrido empieza entre hombres cuyos rostros se han difuminado, continúa con cuerpos tan cargados de significado que se doblan bajo su peso y termina con monstruos. Ese es el arco en tres partes de unas 90 obras de 50 artistas de Chequia, Eslovaquia, Polonia, Hungría, Austria y Alemania. Maňák calcula que el arte sobre los hombres podría llenar el Gran Estadio de Strahov; él se conformó con tres salas.
La exposición plantea más preguntas de las que responde. Un crítico de Proti šedi escribió que muestra cómo «la belleza que encontramos en la sencillez suele ser una ilusión», mientras que a un amigo le pareció «redundante y reduccionista». Maňák no ofrece un guion sobre la masculinidad. Puede visitarse hasta el 24 de enero, y una entrada de 360 CZK da acceso a todas las exposiciones de DOX, de martes a domingo, de 11:00 a 19:00.
Los calcetines blancos de Juraj Toman
Un cuadro de las piernas de un hombre con calcetines deportivos blancos, que el comisario presenta tanto como fragmento del cuerpo masculino como fetiche de la cultura gay.
Los hombres sin rostro
En la primera sección aparecen figuras masculinas con el rostro difuminado: se distingue que son hombres, pero no quién se supone que son.
Los monstruos de Uldrych y Dúbravský
En la última sección, Jan Uldrych y Andrej Dúbravský muestran a los hombres como criaturas grotescas, apenas reconocibles como humanas y empeñadas en ser más masculinas que el propio hombre.
Buscas un veredicto sobre la masculinidad: el comisario la considera una elección subjetiva y no ofrece una definición.
Los niños de 7 a 15 años pagan 150 CZK; los menores de 7 entran gratis, y la entrada familiar cuesta 720 CZK. Los niños mayores pueden pedir prestado en taquilla un juego interactivo que los guía por las exposiciones de DOX.