Museum Brandhorst · Kunstareal, Maxvorstadt
Exposición de enfoque Spot On dedicada a la práctica artística de la neozelandesa Kate Newby, centrada en los materiales.
Antes de cocer el barro, Kate Newby imprimió en él lo que había observado por la ciudad: dibujos, recortes, motivos y, en algunos puntos, fragmentos de vidrio que ahora han quedado fundidos en los ladrillos. Cerca de 1.000 de ellos descansan sobre la hierba, frente al Museum Brandhorst, dispuestos en dos hileras de más de 80 metros de largo.
Se encuentran en la franja verde entre el edificio y la acera de Türkenstraße, orientadas hacia Large Red Sphere, de Walter De Maria, en el Türkentor. Parecen canaletas, en alusión al Türkengraben, el canal que dio nombre a la calle y nunca llegó a terminarse. El agua de lluvia, la tierra y todo lo que arrastra el viento se acumulan en los ladrillos, así que la obra cambia a lo largo de los doce meses que permanece instalada. En todo el Kunstareal, es la única obra concebida para recoger la lluvia.
La obra se inauguró junto con Carrying, la exposición del museo sobre el pasado militar del lugar. Es una única pieza silenciosa, no una actividad de una tarde. Está en el espacio público, fuera del edificio; para ver Carrying en el interior, hace falta la entrada habitual de 7 €, disponible hasta el 8 de noviembre.
Vidrio fundido en el barro
Fíjate de cerca en las caras de los ladrillos: verás los dibujos, recortes y motivos que Newby imprimió antes de cocerlos, algunos con fragmentos de vidrio fundidos en ellos.
Dos hileras hacia Large Red Sphere
Sigue las hileras de 80 metros por el césped y llegarás a la enorme esfera roja de Walter De Maria, en la puerta del Türkentor.
Lo que recogen los ladrillos
Mira en los huecos: acumulan agua de lluvia, tierra y todo lo que trae el viento, elementos que el museo considera parte de la obra.
Buscas una exposición en una sala: esta es una obra al aire libre, formada por ladrillos dispuestos sobre el césped.