iMuseo Diocesano Carlo Maria Martini · Porta Ticinese
Unas 100 fotografías en blanco y negro de la Italia de posguerra y del milagro económico, con retratos de Guttuso, Campigli, Elsa Morante y Ungaretti.
Avance: escrito antes de la inauguración
Ferragosto de 1952, en un andén de la estación de Milán. Varias familias con maletas esperan en un lado, bajo las arcadas de hierro. En el otro, una muchacha se sienta sola sobre su maleta, de cara a la luz al fondo de la nave. Sobre la multitud de agosto, un anuncio gigantesco de panettone. Milán lo promociona en agosto desde, al menos, 1952.
Esta fotografía forma parte de las cerca de 100 imágenes en blanco y negro que Garolla tomó por toda Italia entre 1948 y 1968, mientras el país se reconstruía y se encaminaba hacia el boom económico. En la exposición, la gente corriente comparte espacio con figuras célebres: Guttuso, Campigli, Elsa Morante y Ungaretti. Del abarrotado andén se pasa a Silvana Mangano en su casa de Roma y, después, a su reportaje de 1959 sobre niños abandonados en Nápoles.
La exposición puede visitarse del 19 de noviembre al 4 de abril. La entrada cuesta 9 € (7 € reducida); abre de martes a domingo, de 10:00 a 18:00. Se accede desde Piazza Sant'Eustorgio 3 y la entrada incluye también la colección. Hasta el 31 de enero, el edificio acoge además, en préstamo, la Anunciación de Artemisia Gentileschi.
Unas 100 fotografías en blanco y negro de la Italia de posguerra y del milagro económico, con retratos de Guttuso, Campigli, Elsa Morante y Ungaretti.
Ferragosto en la estación, Milán, 1952
Busca a la muchacha sentada sola sobre su maleta, en el lado vacío del andén, mientras las familias esperan enfrente, bajo un gigantesco anuncio de panettone.
Silvana Mangano, Roma, 1959
La actriz se inclina sobre un reposapiés capitoné, junto a una lámpara y un tocadiscos; al fondo, un hombre lee.
Vittorio De Sica, 1961
De Sica enciende un cigarrillo mientras camina junto a la pared de un túnel de carretera; a su lado, una fila de faros de coche.
A la espera de la lluvia, Motta Montecorvino, 1958
Del reportaje Verso Sud: una figura solitaria vestida de negro está de pie en una carretera rural flanqueada por álamos inclinados por el viento, con las montañas al fondo.