iMuseo Anahuacalli · Coyoacán
Las esculturas de bronce y metal y las intervenciones arquitectónicas de Yeni Mao conectan la planta River Rouge de Ford, que marcó los murales de Detroit de Rivera, con la piedra volcánica del Anahuacalli.
En una sala descansan siete piezas de bronce sobre soportes de metal amarillo: garras, colas, uñas y escamas, pero nunca una criatura entera. Yeni Mao se formó en trabajos de fundición y deja a la vista todos los soportes y las uniones.
El título alude a la planta River Rouge de Ford, que Diego Rivera estudió para sus murales de Detroit de los años treinta, dedicados a los trabajadores y las máquinas. Mao creció con esos murales, en una región que más tarde sufrió recesiones y conflictos laborales, y ha llevado ese recuerdo al museo de piedra volcánica que Rivera construyó para su colección prehispánica. En la planta superior, una estructura hecha con un material de construcción cotidiano modifica el recorrido habitual por el edificio.
Las obras están repartidas por el museo, en lugar de reunirse en una sola sala, así que uno se encuentra con el metal entre los muros de piedra y la colección de Rivera. Es un buen motivo para volver. La entrada general incluye la muestra (130 MXN; 100 MXN para ciudadanos mexicanos). De martes a domingo, de 11:00 a 17:30. Para tomar fotos en las salas se necesita un permiso de 30 MXN.
Las esculturas de bronce y metal de Yeni Mao se integran en las salas de piedra volcánica de Rivera y vinculan la planta River Rouge de Ford, tema de sus murales de Detroit, con el propio Anahuacalli.
Siete fragmentos de bronce sobre acero amarillo
Busca garras, colas, uñas y escamas fundidas en bronce y sostenidas por estructuras de metal amarillo: partes de criaturas que nunca llegan a formar un cuerpo entero.
La estructura de la planta superior
En la planta superior, una construcción hecha con un material de construcción moderno y corriente se alza dentro del edificio de piedra volcánica y modifica el recorrido habitual.