iThe Huntington Library, Art Museum, and Botanical Gardens · San Marino
Primera gran retrospectiva museística dedicada al artista ceramista de Los Ángeles Doyle Lane (1923-2002).
Los weed pots de Doyle Lane son vasijas pequeñas y redondas, con un cuello lo bastante estrecho para una sola rama seca; no hay dos con la misma superficie. Las burbujas, los chorretones, las marcas de quemado y las zonas de arcilla al descubierto se dejaron allí deliberadamente. El crítico de Art and Cake confesó que tuvo que resistir el impulso de lamerlas.
En las Virginia Steele Scott Galleries of American Art se recorren más de 100 obras de los años cincuenta a los ochenta: vasijas, máscaras, cuentas, relieves murales y «pinturas de arcilla» que Lane coció a una temperatura superior a la recomendada, haciendo que sus rojos pasaran del naranja al carmesí, con bordes negros. Fotografías de archivo y un documental completan el retrato de un artista negro al que las galerías ignoraron y que vendió sus primeras vasijas puerta a puerta.
Después, busca el Mutual Savings and Loan Mural de 1964 en el patio del Banta Education Center: 4.876 azulejos vidriados, con una anchura de 17 pies. La entrada está incluida en la admisión general (29 dólares de lunes a jueves y 34 los fines de semana); es obligatorio reservar de viernes a domingo, y The Huntington cierra los martes.
Los weed pots
Busca los pequeños jarrones esféricos, concebidos para una sola rama seca. Cada uno tiene su propia costra de burbujas, protuberancias, chorretones y salpicaduras.
El Mutual Savings and Loan Mural
En el patio del Banta Education Center, 4.876 azulejos de color naranja quemado, hechos en 1964 para un banco de Pasadena. Ninguno es exactamente igual a otro, y juntos hacen que la pared brille como una tela.
El pez de The Pantry Food Markets
Un pez de cerámica sobre un soporte de madera, realizado en 1964 para una fuente de un supermercado de Pasadena.
Los azulejos de la familia Sanchez
Dos piezas de cerámica sobre madera que Lane regaló hacia 1980 a su vecina de El Sereno. Estuvieron colgadas durante décadas en la cocina de ella, antes de que las donara para esta exposición.